sábado, 10 de julio de 2010

LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD


Cada vez que leo esas magnificas letras de mi himno nacional analizo si he merecido nacer en mi patria, si he nacido para pregonar tal palabra “libertad.” 
El trabajo de los que lucharon por mantenernos libres se ha perdido, nosotros a quienes nos toca continuar fundando esos ideales hemos sidos atados con diversión con dinero, con falta de valores.
La libertad ha cambiado de tono, la palabra ha sido manipulada a conveniencias, somos libres si dependiendo de la situación ¿Hasta donde llega tu libertad? ¿Hasta donde cierran nuestros ojos?
QUE HABLE EL QUE CALLA, QUE ENUNCIE LAS PALABRAS GLORIOSAS, QUE LUCHE POR CAUSAS JUSTAS, Y DEFIENDA.
El poder lo tiene el pueblo.
Que es santuario de amor cada pecho 
do la patria se siente vivir; 
Y es su escudo invencible, el derecho; 
Y es su lema: ser libre o morir.
Libertad que aún se yergue serena 
La victoria en su carro triunfal. 
Y el clarín de la guerra aún resuena 
Pregonando su gloria inmortal.
¡Libertad! Que los ecos se agiten 
Mientras llenos de noble ansiedad 
Nuestros campos de gloria repiten 
¡Libertad! ¡Libertad! ¡Libertad!
(Fragmento Himno Nacional Dominicano)
Emilio Prud’Homme.

El niño danzador en la lluvia


Me emocionaba al verlo, su piel oscura, su sonrisa alegre, y de procedencia vecina, me encantaba la manera en que disfrutaba la lluvia, danzaba y danzaba parecía feliz. a pesar de su estómago vacío y sus pies desnudos de calzados, conocía el concreto con su piel a diferencia de mi, su diario vivir estancado en los semáforos, el rojo era su vía para ganar dinero, del rojo al verde había poco tiempo pero le bastaba, de repente su agradable danza se detuvo en el mismo instante en el que yo alardeaba de su alegría, el carro rojo deportivo  que caso sumiso hacia del niño lo baño de agua sucia con sus gomas, el niño se detuvo y bajo la cabeza, y el niño de piel oscura, de carencia de zapatos de mirada vaga ya no danzaba, su presencia quedo detrás del semáforo cuando cambio al verde, mientras yo lo compadecía detrás de los cristales negros goteados de la lluvia yo que nada tengo para dar, yo que no danzo en la lluvia por cuestiones de complejos, yo quien me enojo cuando golpean el vidrio para pedir limosnas, adoré por un momento la alegría de ese niño.
Me basta saber que quien conducía el carro rojo deportivo vivía en su mundo de riquezas, que tal vez nunca tuvo la intención de detener la alegría del niño, que tal vez sus pensamientos no dejan entrar ese tipo de personas a su vida, pero yo la espectadora lo veía con frialdad, con el mismo frío que traía la lluvia a su piel, y   yo que entre las dos vías navego, lloro de impotencia.



La perfecta Sensación del sí


En las respuestas sonaba inmenso en muchas ocasiones, unas recibidas con más felicidad que otras, otorgandole el derecho a mi existencia a ejecutar lo que deseaba.
Cuando niña esperaba el sí para salir a jugar, las veces que el no me lo impedia mi imaginación se perdia entre los saltos de la cuerda y el ambos a dos.El sí solamente era la respuesta permisiva que mantenia mi ser alegre y motivado, cuando fuí adquiriendo edad y rebeldía impedia el no como respuesta, es que siempre he sido muy SI y no No, se me hacia muy dificil aceptar y decir el no.
El si para mis actividades sociales y recreativas son parte de lo que quiero ahora, el poder de esa respuesta me libera de las cosas que van agregandose a mi vida de mujer o simplemente estan compensando mi autorealización, el no en mis actividades es como desbordar la balanza hacia el lado de el trabajo, la universidad y etc etc, para mi no solo es importante trabajar y estudiar sino tambien compartir esas experiencias socialmente intercambiar opiniones, es parte de sentirse motivado y autorealizada, las risas, los sueños y todo eso va dentro de un Sí quiero, Si puedo, es cuestión de aceptar ese sí dentro de nosotros.
El sí será bien aceptado dependiendo de como influya eso en nuestras vidas y dependiendo de que se pregunte.
Estudio-Trabajo-Me divierto-Comparto.
Si puedo mantener esas cuatro premisas unidas y bien ejecutadas.
Entoces por que no, el SI?

Podria Hablarte de hoy


Mi madre lo había pronosticado en la mañana o talvez lo predispuso y me hizo vulnerable, la mañana era sumamente gris el ambiente sin el sol me incomodaba un poco, ver las nubes tan cargadas no sólo era detestable sino también reflejaba mucho como me sentía.
Pero yo cargaba más que lluvia, cargaba rabia y ese ser estimulante y compulsivo que solo se obtiene en momentos como este capaz de realizar cualquier actividad que nunca se haría en su estado normal, no estaba incomoda con nadie, estaba incomoda conmigo por sentirme de esa manera, como afectaba en mi conciencia las actitudes de otros, como propias e inesperadas, convirtiéndome en el receptor y víctima de sus actos, de este lado se ve todo diferente decía mi mente anonadada de pequeñeces.

La batalla entre lo que sentía y lo que quería sentir se hacia más ardua, la verdad vacilaba en mis poros y mi expresión que mientras pasaban las horas empeoraba, mi mente no se libera de los pensamientos vanos ni se reemplazan,  aun más si mi boca calla y permite.
 Lo que no he entendido de las veces que así me siento, es porque razón se me enciende el deseo de  convertirme en todo lo que no soy, como si fuera tan común como para que todo me cambie como le suele pasar a las personas, ¿Cuantas veces caeré y seguiré siendo la misma?, ¿Cuántas batallas  he luchado contra lo que soy? Y NADA.
 Más por la razón esencial de mi caso me pregunto una y otra vez ¿Quién me acompañará a disfrutar de la música que me encanta? A llenarse de mi voz emocionada de conocer las letras emotivas de Robbie Draco Rosa, a pertenecer a mis momentos importantes, no importa si es un acompañante silente, y tranquilo lo importante es que tenga el deseo de acompañar, de compartir risas, de mantenerme viva, pero por una razón o la otra a veces no importa solo el ¿porque? Sino lo que resulta de ello, “él” no ha contemplado mi emoción cuando canto frente a los escenarios que conosco, “él” mantiene mi corazon completo, pero, se ha perdido de mis vivencias y totalmente de acuerdo estoy que no todo lo puede vivir.
Al final  vuelvo a donde siempre terminó, al mismo tonó donde empecé y soy quien más critica estas letras cobardes que se destinan a receptores que desconozco, aquellos que seguro están cansados de leer este tipo de mensajes tan poco contributivos, pero si mis dedos son culpables de este hecho, es porque no encuentro mejor forma de liberarme de lo que contengo.